Selección de poemas de Gabina Luz Bianchi que integran la obra ganadora del II Premio Aguacero de Poesía Joven, otorgado al libro Azúcar sintáctico por un jurado compuesto por Mariano Martínez, Sofía de la Vega y Juan Lix Klett.
Sobre la autora
Gabina Luz Bianchi nació en Rosario en 1994. Es Licenciada en Ciencias de la Computación por la Universidad Nacional de Rosario. Azúcar sintáctico es su primer libro y mereció el primer lugar del II Premio Aguacero de Poesía Joven 2025.

Sobre Azúcar sintáctico
El jurado destacó la originalidad y solidez de una propuesta formalmente innovadora, que trabaja la noción de realidades simuladas como condición de la experiencia contemporánea, articulando pensamiento abstracto y experiencia cotidiana en una escritura exigente y sensible.
Fallo del jurado
Mariano Martínez, artista visual y miembro del jurado en representación de la FACT, señaló:
“En este libro los números son organismos vivos con terminaciones nerviosas, pueden doblarse hasta hacer cortocircuito. Con humor y un espíritu punk, la vorágine del mundo contemporáneo se disuelve en una ciencia ficción filosófica en donde la cotidianeidad de una rosarina es alterada por inesperados sucesos futuristas. Recuerda al famoso video de Björk abriendo una televisión en la Navidad de 1988”.
Selección de poemas de Azúcar sintáctico
A continuación, compartimos una selección de poemas de Azúcar sintáctico, de Gabina Luz Bianchi, libro ganador del II Premio Aguacero de Poesía Joven 2025 que será editado a principios del 2026.
Meta
Hay una foto mía en un congreso en que estoy fingiendo creer en la Academia. Entonces puse gesto elegante y la nariz se me respingó a la altura del prestigio. Pero en realidad estaba pensando en que «meta», que según Wikipedia, en griego, significa «más allá», es mi prefijo favorito. Y que cuando agrego «meta» a algún concepto siento que llamo al ascensor de la abstracción, me lo tomo y me quedo mirando al concepto desde arriba. Y que hasta ahora, mi mayor aspiración es tener una metaidea para divertirme mucho subiendo y bajando los pisos de la abstracción cuando yo quiera. Y que si alguna vez la tengo y me aburro de recorrerlos sola, entonces voy a buscar a un pibe para que me acompañe. Y en secreto le voy a decir: metapibe. Y después de jugar muchísimo voy a pedirle que se quede un ratito en planta baja, ahí donde el metapibe es concretamente lindo, que se quede ahí un ratito, así yo subo y él me tantea la belleza desde abajo.
Conversación en la vereda
Norma y Silvia, simulación 64
– Ya van dos sábados seguidos que se me quema la prepizza en el horno. Dos veces la misma historia. Precaliento el horno, pongo la prepizza y voy a ver las noticias con José. Al ratito ya se siente el olor a quemado, y cuando voy, la prepizza pasó a postpizza y está totalmente quemada. Entonces pienso, Silvia, que el problema no soy yo ni José ni las noticias ni mi epitelio olfatorio sino que el olor a quemado llega por definición tarde. Que sería más espabilado el universo si el olor no emergiera de lo ya quemado, sino de lo que está por quemarse. Que si lo pensás mucho estamos todos por rostizarnos sin que nadie se de cuenta hasta que ya estemos, dicho y hecho, carbonizados. La Catedral de Notre-Dame, la fábrica textil de camisas Triangle Waist Co, Chicago, Londres, Constantinopla, Roma, la Biblioteca de Alejandría, todos ellos podrían haber zafado de habernos tocado una realidad un poco más avispada.
– Ay Norma. Dicen que la asignación de simulación de realidad es arbitraria pero bien que a las viejas nos mandaron a todas a esta. Que ya es sabido y resabido y demostrado que está muy anidada en lo que es simulación de realidad, y por eso debe ser lo del olor a quemado. Llega como una alerta rendida. Qué te juego que en la realidad (pero no en la simulada, la que está por afuera) el olor llega en el momento bien, no como acá que anda todo retardado. Encima en las noticias dicen que es por vagancia universal pero yo sé que no, mirá si va a ser eso, es que nos mandaron a una simulación en la loma de la realidad.
Take care of Futurism
Acomodado en el pasto
postergando a las hormigas
me habló de todo menos de
Futurismo.
La historia entera del cosmos,
la formación del estado-nación
y la lista completa
de sabores posibles de chicles
se hizo muy corta.
Y la charla de tan liviana
se fugó.
Primero
del planeta.
Y segundo
del lenguaje.
Y nos dejó solos.
Y todo esto que cuento
pasó con tanto
Futurismo
que no mencionarlo fue
una caricia
un cuidado a la redundancia.
Hasta me dio cosa
mi manía de estar en el presente.
Y después se levantó
atendiendo a las hormigas
y caminó chancleteando Futurismo.
Cuando pasó un cartel que decía kiosco
dudó
sobre comprar chicles de menta o de frutilla.
Muy flojito para tanto Futurismo.
Al final
inevitablemente
se tuvo que ir.
Le dije
dejame un poquito
si a vos te sobra.
Entonces mascó y chasqueó Futurismo
y me lo puso en la boca.
Es una lástima que los chicles
sean siempre de menta
o mentol
o menta fuerte
o chicle globo
o tutti frutti
o frutilla
o turbo mint
o mandarina
o menta fresca
o violet cherry
o uva rellena
o fruta ácida
o banana
o doble fresa
o sandía melón
o strong eucalipto
o frescura explosiva
o fiesta cítrica
o pogo frutal
o tribal uva
o trident yerbabuena
o vibrant strawberry
o incluso algo tan pretencioso
como maxi menta infinite.
Martina la numeróloga
Martina, simulación 64
Martina la numeróloga sabe la verdad de los números. Que el 0 y el 1 son considerados por el resto como números VIP por su fama universal. Dice que todos los desprecian y los envidian. Es muy común que se los imite. El 2 es conocido por estirarse exageradamente y después tocarse las puntitas de los pies con las manos, enroscándose como un bebé mientras hace sonidos burlones: soy la unidad, ahora no soy nada. También es cierto que tienen apodos: que cuando no están, al 1 le dicen el palucho y al 0, el circulito, que son apodos muy ofensivos para quienes tienen encargada la tarea de enumerar. Y por supuesto, que el resto de los números naturales cree el peor exceso de la humanidad haber asociado al 0 y al 1, también a lo falso y a lo verdadero. Ni pensar en la envidia de todos aquellos garabatos que pudiendo haber llegado a número, a letra o al menos a fonema, quedaron vagando en algún papel sin importancia, muriendo antes de recibir la gloria semántica. Los nunca bautizados con un concepto. Todo esto por no mencionar a los garabatos que fueron ideas que jamás llegaron a dibujarse, que en realidad menciono para ni considerar la angustia pre-existencial de los garabatos que no tuvieron siquiera la simple dicha de haber sido imaginados
Aftermath 2
Me da pena no usar el consorcio de símbolos que el sistema unicode nos provee. Sobre todo me da mucha pena no usar este: ʬ, que son como dos doblevés chiquititas y apiladas, muy simpático. Así que escribí algo titulado “desde la banquina del significado” y se tipea así:
£Ƕ ɸʁʚʚ˂˧¾
ΏΏ ξλЖѦѸ҉
ҨҦӂՋ թעp
ԔԗѬ ѪЮϰ
ʤʬʬʬȭ NjŮ
Pasaporte
son las diez de la mañana
desde lejos
un desconocido me hace
el gesto más largo del mundo
como inventando el principio
de una categoría facial
miro a la gente
y al guión mudo de la escena
es hermoso
me gustan las salas de espera
esperar de a muchos
planificadamente
el embotellamiento humano
de juntarnos a esperar
me gusta
los trámites lentísimos
de colas llenas de gente
colas que no avanzan nunca
pero avanzan
bueno
me gustan
porque
pienso en la velocidad de la luz
y abrazo
la cámara lenta de la humanidad
hoy
el señor que atiende
tiene pinta de tano malo
debe ser tano de verdad
un poco mal nos mira
me parece
como sintiéndose invadido
me gusta ser rosarina, a usted?
le digo a la señora de al lado
que me cuenta una historia familiar
una historia trabadísima
de ciudadanías trabadísimas
que iniciaron días trabadísimos
como hoy
hace mucho que son las diez de la mañana
y yo
con cada embotellamiento
pienso en Von Neumann
que me cae bien sobretodo
porque gracias a él tenemos compus
pero sobretodo
porque en la conferencia de Prusia
tras la demostración de un teorema
fundamental
tras la demostración del teorema
de incompletitud
Von Neumann dijo
quizás en húngaro
quizás en alemán
“se acabó”
como resumiendo
como traduciendo al lenguaje de la historia
lo que terminaba de pasar
y ese fue el fin
de una búsqueda
el fin de una época
que buscó, esperó y encontró lo peor
y el mundo
todavía funciona así
somos una época
que va a terminar
en el momento justo
en que una boca
algún idioma
vuelva a decir
“se acabó”
por eso
tano
tanito
los pasaportes sobran:
somos todos ciudadanos de la espera
el desconocido del gesto
sonríe a alguien más
no tengo celos
tengo un mensaje de Sofi
qué hacés pupi
me pregunta y le digo
nada acá tranqui investigando
cómo esperan los demás
